Para conocer todos sus atractivos turísticos y disfrutar de grandes experiencias, como escuchar la llamada a la oración o darte un buen masaje en un baño turco, te recomendamos invertir entre 3 y 4 días aunque es muy recomendable tener algunos días más para conocer algunas de la maravillas de Turquía como La Capadocia, Efeso o Pamukkale.
Entrar en Santa Sofía, construida entre los años 532 y 537, en la ribera occidental del Bósforo y la construcción más emblemática de la ciudad, es una de las mejores cosas que hacer en Estambul.
A pocos metros de Santa Sofía, se encuentra la Mezquita Azul, construida por el Sultán Ahmed I a principios del siglo XVII y considerada la más importante que ver en Estambul. Aunque desde fuera ya llamará tu atención por sus 6 minaretes y varias cúpulas pequeñas culminadas con una gran central, no será hasta que entres en su interior descalzo cuando te quedarás sin palabras al ver los 21043 azulejos de Iznik y los 260 ventanales alineados en cinco niveles, que dejan pasar la luz y crean una atmósfera única
Cualquier viajero que se precie no se puede ir de la ciudad sin regatear como si no hubiera un mañana por una alfombra, un farolillo, una joya, un juego de té o una cajita de madera de delicias turcas en alguna de las más de 4000 tiendas del Gran Bazar, uno de los lugares más emblemáticos que ver en Estambul.
Fuente:www.viajeroscallejeros.com